El caso había tomado trascendencia pública el lunes, cuando el ministro de Familia y Desarrollo Humano, Carlos Platero, confirmó que la Dirección del Adulto Mayor intervino de oficio. Tras un pedido desesperado de los vecinos de la zona, quienes solían acercarle comida, el equipo oficial constató que el abuelo vivía solo, era soltero y no tenía ningún familiar directo en la provincia, ya que sus allegados residían en Córdoba.

Encontraron a un anciano en estado de abandono, desnutrido y con hipotermia en Rivadavia

En ese abordaje conjunto entre la funcionaria Sonia Sánchez y autoridades de Salud, los equipos de trabajo estatales encontraron a Caballero dentro de su inmueble con un cuadro desgarrador: padecía desnutrición severa, un cuadro avanzado de hipotermia por las bajas temperaturas del invierno y se encontraba completamente deshidratado. Inmediatamente, la movilidad oficial lo derivó al nosocomio rivadaviense con el fin de estabilizar sus signos vitales.

La intención final del Ministerio era brindarle refugio definitivo dentro del hogar de ancianos del Estado, una política de contención que busca asistir a personas vulnerables que muchas veces se resisten a dejar sus hogares.

Complicaciones de salud y judicialización del caso

Pese al esfuerzo de los médicos y el rescate del Gobierno, el panorama clínico empeoró drásticamente en el centro de salud. Además del grave estado general por la falta de alimentación, los análisis clínicos revelaron que el damnificado padecía ceguera y cursaba cuadros positivos paralelos de Influenza A y de COVID-19. Su cuerpo no resistió las complejidades respiratorias y, alrededor de las 13:30 de este martes, se constató su deceso a causa de un paro cardiorrespiratorio.

La situación del adulto mayor derivó en una investigación obligatoria. Al no registrarse familiares biológicos en San Juan que pudiesen certificar formalmente su identidad o retirar el cuerpo, el médico actuante notificó de inmediato a las autoridades policiales